En mi pueblo de Juneau, Alaska se practica
una de las mejores pescas del salmón del mundo. Puede que nosotros no hayamos
alcanzado gigantes, como los de Kenai, pero el remonte es más previsible,
y aquí existe menos presión pesquera que en Kenai.
Juneau es reconocida mundialmente por la pesca de salmones. Los salmones
comienzan arribar a mediados de julio, y ya a principios de septiembre
abundan por doquier, inclusive en los alrededores
del pueblo.
Con una abundante pesca de salmones como ésta, puede que sea una gran
locura el decidirse a viajar por medio mundo para pescar otro tipo de
salmón, pero yo lo hice así. Y realmente estoy muy satisfecho de haberlo
hecho: la pesca de salmón en Mongolia es una experiencia que usted tampoco
debería perderse.
El pez que yo estaba buscando es el taimén (Hucho taimen), que es el
más grande salmónido del mundo. El taimén sólo se puede encontrar en
muy pocos ríos de Rusia, China y Mongolia.
A pesar de su enorme tamaño el taimén no es un salmón. No emigra al
mar, come en el río durante todo el año, y no muere tras el desove,
por lo que puede vivir unos quince años alcanzando dimensiones monstruosas. El
más grande ejemplar conocido fue pescado con red y pesó casi 100 kilos.
Esta especie se alimentan de peces, pero también de ratones y otros
roedores, aves acuáticas... Esto explica porqué estos peces son llamados
por los mongoles "los lobos de los ríos".
Actualmente hay muchas compañías norteamericanas ofreciendo la pesca
del taimén en Mongolia, pero los precios de estos viajes son tan altos
que yo no puedo pagarlos. La única solución si deseaba pescar el taimén
era viajar con una compañía de Mongolia.
Afortunadamente, me fué muy fácil encontrar compañías de Mongolia por
Internet. Después de consultar, preguntar múltiples detalles, y revisar
las recomendaciones, elegí a Samar Magic Tours.
Un programa de 13 días, que incluye 8 días completos de pesca y acampada
para la pesca del taimén, el lenok
(Brachymystax lenok, un salmónido que tiene la apariencia de una trucha
común,aunque no pertenece al género Salmo), y el tímalo ártico.
A finales de agosto, mi novia Joan y yo volamos desde Juneau a Seattle
y de Seattle a Tokio. Desde Tokio continuamos el viaje hacia Seul,
donde pasamos dos días comiendo "sushi" y tratando de estirar
las piernas. Finalmente, tras tres horas más de vuelo, arribamos
a Ulan Bator, la capital de Mongolia.
El día siguiente nos encontramos con el tercer miembro de nuestro grupo,
un ingeniero polaco llamado Grezegroz. Subimos a un vehículo todo
terreno ruso y partimos hacia el Oeste. Nos llevó dos días llegar al
destino que teníamos previsto: uno de los muchos ríos que desembocan
en el Baikal, el gigantesco lago siberiano.
Por la mañana, Joan y yo nos despertamos los primeros, preparamos nuestras
cañas, y en unos 15 minutos bajábamos al río.
Cuando conseguimos llegar al borde del agua observé inmediatamente una
cosa: el río era allí demasiado rápido y profundo como para pescar con
la caña de mosca.
Afortunadamente tenía un equipo pesado de
lanzado. No duró mucho la espera: tras mi noveno lance cruzando un profundo pozo
conseguí mi primera presa. El taimén saltó en cuanto sintió los anzuelos.
Y qué salto, se elevó sobre el agua apoyado en la cola como si
fuera un pez espada. Luego se sumergió profundamente y dio varias vueltas
recorriendo el gran pozo.
Afortunadamente, se quedó lejos de las aguas más rápidas y pude sacarlo
tras 10 minutos de lucha. Tomé una foto antes de soltarlo. El primero
no era grande para un taimén, tal vez 15 kilos para un metro de longitud,
pero me dio más alegría que cualquier pescado que hubiera cogido antes.
Una hora más tarde Joan pescó otro taimen. Era, como ella todavía me
recuerda, considerablemente
más grande que el mío.
Permanecimos en la confluencia de los ríos tres días y cuatro noches.
Tuvimos buena pesca de taimén con dos sistemas:
La mayoría de los peces picaron a peces artificiales grandes: Rapala
Magnum y grandes Bomber. La clave era moverlos cerca del fondo en los
bordes de las pozas profundas.
El otro método funcionaba al atardecer, y era la pesca con imitaciones
de ratón. Ésta era la manera más emocionante de pescar. Apenas el sol
comenzaba a ocultarse lanzábamos los ratones artificiales en los grandes
pozos y los movíamos lentamente por la superficie. De repente un taimén
surgía del agua y golpeaba el ratón desde abajo. Tan a menudo ocurría
esto que olvidábamos ir a dormir, y es que la pesca era excelente, digna
de una noche sin sueño.
En los tres días que permanecimos en la zona pescamos 11 taimenes y
perdimos muchos mas. El mayor medía 145 centímetros y el más pequeño cerca
de 90.
Y, por supuesto, el mayor de todos los que picaron se fue lejos: lo
perseguí casi un kilómetro río abajo antes de que saltara y se
librara del señuelo. Ese pez, estoy seguro, medía más de 170 centímetros.
Nuestro siguiente campamento estaba a unas 4 horas de allí. En el todo-terreno
nos trasladamos a otro punto en la margen derecha del río. Aquí podíamos
pescar lenok y tímalos desde nuestras mismas tiendas de campaña. En
una ocasión probamos con moscas secas pequeñas, de la talla
22, y sacábamos un pez casi en cada lance. Los lenok suelen tener entre
1 y 3 kilos, aunque los hay bastante mayores, mientras que los tímalos
son más pequeños, una media de unos 25 centímetros.
Nuestro único problema era que era demasiado fácil la pesca. Después
de coger un par de docenas de lenok, puse un gran estrímer en mi caña
del 5 y comencé a moverlo por las pozas más profundas para capturar
taimén. Solo me picó uno, y lo perdí, en tres días, pero saqué
quizás 50 lenok. Guardamos varios de ellos, y una lota, para las comidas.
Nosotros siempre soltábamos los taimenes, aunque nuestro guía, un pescador
mongol, esperaba que guardáramos sus cabezas como trofeo. Le explicamos
que lo que deseábamos era tomar fotos y tener buenos recuerdos.
Desafortunadamente, no todos los pescadores capturan y sueltan.
Algunos incluso traen el equipo necesario para conservarlos y de ese
modo poder llevar su taimén a casa. Aunque los habitantes locales no
comen pescado, los restaurantes de Ulan Bator ya han comenzado, recientemente,
a servir taimén a los turistas.
Esto no puede continuar durante mucho tiempo: el taimén es un gran depredador
y los ríos de Mongolia no pueden producirlos con rapidez y en gran número.
Si usted viaja a Mongolia
Con el derrumbamiento de la Unión Soviética el viaje a Mongolia es hoy
más fácil que algunos años atrás. Actualmente unos 50.000 turistas visitan
Mongolia cada año y hay pocas de las comodidades que los occidentales
esperan cuando viajan al extranjero. En Mongolia hay solamente 1250
kilómetros de carreteras pavimentadas, y estamos hablando de un país
del tamaño de Alaska.
Afortunadamente la agencia Samar Magic Fishing
Tours ofrece excelentes programas con precios muy razonables. Eso
incluía todas las comidas, traductor, guía pescador nativo, chóferes,
vehículos todo-terreno, tiendas de campaña, dos días de alojamiento en
"gers" (las bellas tiendas típicas de los mongoles) para turistas,
un día de hotel en Ulan Bator (habitación doble), permisos de pesca,
y cocinero.
Fechas
La pesca de taimén está abierta a partir del 16 de junio, y es buena
hasta octubre. El mejor momento suele ser a partir de mediados de agosto
y hasta finales de septiembre. El tiempo en Mongolia es de contrastes
extremos. En nuestro viaje, a finales de Agosto y durante el mes
de Septiembre, los días eran a menudo calurosos, pero las noches eran
muy frías. Lleven buenas ropas de abrigo y un saco de dormir adecuado.
Sanidad
No tuvimos ningún problema de salud, pero se recomienda a los turistas
llevar su seguro médico de viajero, y un botiquín que incluya antibióticos
y tratamiento para la disentería. Se debe beber siempre agua embotellada
o agua tomada de los manantiales y hervida. Conviene comprar bastantes
botellas de agua mineral en Ulan Bator antes de salir hacia el río. Y
antes de viajar consulte en su país sobre las vacunas que conviene ponerse.
Equipos de pesca
No llegué a utilizar mi equipo de mosca del # 9, porque encontramos
taimen solamente en los pozos profundos y con corriente rápida.
Pesqué todos mis taimén con una caña de lanzado de siete pies y medio,
con un carrete Ambassadeur Synchro 7000C cargado con monofilamento de
25 libras.
Joan utilizó una caña de "spinning" de 8 pies y monofilamento
de 20 libras. Una línea trenzada de 40 libras habría sido una opción
más sabia. Todos los taimén tomaron señuelos de colores naturales. El
mejor resultó ser un Bomber A de 6 pulgadas, con librea de trucha de
arco iris. También pescamos algunos con un Pikie grande con brillos
plateados; también con peces Rapala color plata, y con las imitaciones
de ratón. Para el lenok y el tímalo utilizamos cañas de mosca del #
3 y el # 5, y la línea flotante era ideal.
Autor de este artículo:
Sr. William S. Brown, Juneau, Alaska
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